Nuestro Carisma:
contemplar el Amor más grande,
Jesús Crucificado y María Dolorosa

"Atentas al amor que resplandece en la cruz, modelamos nuestra manera de amar sobre la del Señor, en humildad y desapego radical. Buscamos asumir sus sentimientos y dejar que cada acción sea animada por su Espíritu, "Espíritu de dulzura, de mansedumbre y de humildad; espíritu de celo y fortaleza, espíritu amabilísimo, generosísimo y pacientísimo" RdV 8

 

CONTEMPLATIVAS EN LA ACCIÓN

Nuestra vida en el Espíritu es un camino personal y comunitario de identificación con Cristo Crucificado.
Cuidamos la calidad de vida espiritual fundamentándola cotidianamente en la Palabra de Dios, en la Eucaristía, de modo especialísimo, y en la Liturgia de las Horas.