2008 Año jubilar canossiano

Novena para pedir vocaciones

por intercesión de las Madres difuntas

Esta novena puede rezarse desde el día 18/2 hasta el 26/2 pidiendo vocaciones para nuestra Provincia Argentina – Paraguay, dando gracias por la reapertura del noviciado el  27 de febrero año 1983. En los espacios en blanco se colocan los nombres de las madres difuntas. Proponemos algunos...

 

1º día: M. Antonieta Monzoni

2º día: M Giovannina Zambelli

3º día: M. Filomena Annoni

4º día: M. Palmira Scatamburlo

5º día: M. María Alziati

6ª día: M. Eugenia Pola

7º día: M. Carolina Venturella

8º día: M  Angela Farina

9º día: M. Carolina Albergati

 

Padre, que eres Caridad, y nos quieres Hijas y Siervas de tu amor, te pedimos  por intercesión de la Madre............................................................. que vivió por y para tu gloria, santa y numerosas vocaciones para nuestra Provincia.

Gloria

Amor Crucificado, que en tu agonía dijiste “Tengo sed”, con el fin de “atraer a todos hacia Ti”, te pedimos vocaciones generosas para nuestra Provincia argentina – paraguaya, por intercesión de la Madre................................................................., canossiana, que te contempló y buscó imitarte en el servicio a los hermanos para que fueras conocido y amado.

Gloria

Envíanos jóvenes alegres y animadas por Ti, Espíritu de Amor Humilde, por intercesión de la Madre.................................................., para nuestro mínimo Instituto en Argentina – Paraguay; que sean vocaciones auténticas que revitalicen el carisma en América.

Gloria

Míranos, Madre, y bendícenos con tu maternal protección; ruega con nosotras por nuestra Familia Canossiana, la que engendraste y quisiste al pie de la Cruz, para que aumente en número y santidad en Argentina y Paraguay.

Avemaría

 

Oración por las vocaciones

Dios que quieres que todos los hombres se

salven y lleguen al conocimiento de la verdad,

mira la abundante cosecha y envíale

nuevos operarios, para que se anuncie

el Evangelio a toda la Creación,

y para que tu pueblo, congregado por la Palabra

de vida y sostenido por el poder

de los sacramentos, avance por el

camino de la salvación y del amor.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Amén.